Imprinting 6. Doma natural

Como he venido señalando el Imprinting no es, aplicado a los caballos, un concepto acotado. Por Imprinting entendemos todo aquel adiestramiento al que sometemos al potro en sus primeras semanas de vida, por lo que dependerá de cada domador lo que le quiera enseñar a su potro.

En esta serie de artículos me he centrado en los aspectos más básicos de cara a un buen manejo y posterior monta del potro. He mostrado como le podemos enseñar al potro todo aquello que creo fundamental para poder tener una relación fácil con nuestro potro, evitando tensiones y peleas entre los dos.

Hemos visto como hacer que el potro se acostumbre a nuestra presencia, a que se deje acariciar, cómo ponerle la cabezada, ir del ramal y estar atado. Por último os voy a mostrar como enseñar al potro a ir de reata con otro caballo, lo que nos permitirá llevar a pasear a nuestro potro por el campo desde una edad muy temprana.

Normalmente enseñaremos al potro a ir de reata junto a su madre, esto facilitara las cosas ya que el potro la seguirá de forma instintiva, pero podemos tener problemas si la madre no está tranquila y bien domada.

Antes de empezar con el potro deberemos comprobar si la yegua está preparada para este ejercicio. Puede ser que la yegua tenga miedo a las cuerdas cuando le pasan por detrás de los corvejones o le tocan en las patas. En ese caso deberemos acostumbrar primero a la madre a estar tranquila con cuerdas por todo su cuerpo, pues sería un desastre si se asusta de la cuerda estando el porto atado.

Iniciaremos el ejercicio en el picadero redondo o en un corral. Montaremos en la madre y sujetaremos el ramal del potro con nuestra mano derecha colocando al potro al lado derecho de su madre. En ningún caso debemos atar el ramal del potro a la montura, pues si el potro o la madre se asustan podría ser peligroso. Hay que tener en cuenta que el potro todavía está muy tierno y los tirones bruscos le podrían causar graves lesiones. Cuando enseñamos a un potro de dos o tres años a ir de reata las técnicas son diferentes, pero sobre esto hablaremos en capítulos posteriores.

Doma de potroFoto 1.- Sujetamos el ramal con la mano derecha sin atarlo a la montura.

Lentamente pediremos a la madre que avance uno o dos pasos y luego pararemos pidiendo al potro que haga lo mismo, siempre iniciaremos el movimiento lateralmente hacia la derecha. La idea es mantener al potro dentro de un círculo.

Foto 2.- Inicio el movimiento lateral girando la yegua hacia el potro.

Doma de potrosDoma de potros

Si fuera necesario podemos utilizar un lazo que colocaremos por detrás de la grupa del potro para animarle a ir hacia delante. En este caso cogeremos el ramal y las riendas con la mano izquierda y el lazo con la derecha. Cuando el potro avanza le pido a la madre uno o dos pasos más, y así vamos avanzando hasta que el potro coge la idea de seguir avanzando junto a su madre. No se trata de arrastrar al potro, sino de que nos siga. Si no quiere avanzar le pediremos que lo haga con pequeños tirones del ramal que haremos de forma intermitente, molestándolo hasta que inicie el movimiento, a la vez que nos ayudamos del lazo por detrás.

Doma de potrosDoma de potros

Foto 3.- Utilizamos un lazo que colocamos en la posición que se observa en la fotografía.

Doma de potrosDoma de potros

Normalmente el potro no tardará mucho en seguir a su madre tranquilamente por el perímetro del picadero en ambas direcciones. Conseguido esto repetiremos todo el proceso colocando al potro al otro lado de su madre, pues como sabemos el potro necesita aprender las cosas por ambos lados.

Tras dos o tres sesiones reforzando lo anterior podemos introducir giros hacia el lado contrario de donde se encuentra el potro, ochos, etc. Cuando iniciemos los giros hacia el lado contrario al potro es muy importante que éste mantenga su cabeza cerca de la cruz de su madre, pues no queremos que en el giro se cruce por detrás de la yegua, pues nos daría con la cuerda y puede resultar peligroso.

Foto 4.- Debemos evitar siempre la situación de la fotografía, pues si el potro tira con fuerza la cuerda puede herir al jinete.

Doma de potrosDoma de potros

Doma de caballos

Luego iniciaremos el trote y posteriormente el galope. Uno de los motivos por los que siempre empiezo en el picadero redondo o dentro del corral, es por que puedo colocar al potro entre la yegua y el cercado, con lo que evito que tenga demasiado espacio para escaparse.

Foto 5.- El potro empieza entre la madre y la cerca.

Una vez que el potro ha aprendido a seguir a su madre con suavidad y sin tirones, aceptando de buen grado los cambios de ritmo, es el momento para salir al campo. En el campo las posibilidades son infinitas. Podemos ir introduciendo las dificultades que queramos progresivamente, empezaremos por subidas y bajadas, en las que aprenderá a hacerlo al ritmo que nosotros queramos, pasaremos por charcos, tapas de alcantarillas, por encima de troncos caídos, etc …

Doma de potros Otra técnica que podemos utilizar en este momento es la de poner una cuerda que pasando por la cabezada de cuadra rodea al potro y se ata en la cabezada, el resto lo usamos como ramal. Esta técnica que es muy útil para enseñar al potro a reunirse, sólo podremos utilizarla cuando el potro ya vaya bien siguiendo a la madre. La longitud de la cuerda tiene que ser la correcta, ni muy tirante que no pueda moverse ni muy suelta pues no ejercería presión alguna. La forma que el potro recibe la presión hace que meta bien sus cuartos traseros y baje un poco su nariz, empezando a ir reunido. La presión es inmediata en sus cuartos traseros lo que hará que el potro no se pare y no se separe de la madre.

Doma de potrosFoto 6.- Con la cuerda fija dentro del picadero para que se acostumbre. Fijarse bien en la posición de la cuerda.

Foto 7.- Con la cuerda fija paseando por el campo.

Enseñar al potro a ir de reata no es sólo muy útil para poder ir a pasear con el, sino que casi sin darse cuenta el potro puede aprender muchísimas cosas que nos serán
Doma de potrosde gran utilidad cuando empecemos a montarlo. Uno de los principales problemas con que nos enfrentamos a la hora de montar un potro por primera vez es acostumbrarle a vernos por encima suyo. Una de las causas más frecuentes por las que los potros se botan las primeras veces que los montamos es por que se asustan al ver al jinete por encima de la línea de sus ojos. Al llevar al potro de reata nos colocamos en relación a sus ojos en una posición muy similar a la que tenemos cuando lo montamos, por lo que el potro se va habituando poco a poco a vernos por encima suyo. Desde esa posición también lo podemos ir acariciando en su cabeza y cuello, así como en su dorso y grupa, incluso podríamos pasar nuestra pierna por encima del lomo. Poco a poco habituaremos al potro a vernos y sentirnos en una forma muy similar a cuando lo montemos.

Foto 8.- Aprovechamos nuestra posición para acariciar al potro desde arriba.

Doma de potrosDoma de potros

En los paseos debemos introducir siempre el juego como sistema de aprendizaje, por lo que cuando lleguemos a un sitio seguro podemos soltar al potro y que corra libremente alrededor de su madre. Aprovecharemos cada vez que se acerque para acariciarlo, incluso puedo pasar mi pierna por su lomo.

Doma de potrosFoto 9.- El potro corriendo libre o jugando con la madre.

Como habéis podido comprobar, sobre todo los que ya tenéis experiencia con potros recién nacidos muchas de las cosas que he explicado es lo que se ha venido haciendo por multitud de personas que han criado sus potros en casa. Básicamente el Imprinting es acostumbrar al potro a nuestra presencia y a nuestro trato, que se deje acariciar y llevar de un sitio a otro con tranquilidad, por que se siente a gusto a nuestro lado. Todo este proceso puede acelerarse tal como propone el Doctor Miller en su obra “Imprint Training of the newborn foal” o se puede ir haciendo poco a poco durante los primeros meses de la vida del potro. El Imprinting creo que es muy bueno para aquellos potros que una vez nacidos se crían en la montaña sin apenas contacto con el hombre, pues lo aprendido los primeros días de vida queda en su recuerdo para siempre y facilita mucho la tarea del domador cuando lo recoja con tres años. Para los potros que criamos en casa el Imprinting puede resultar incluso contraproducente. Un potro demasiado tocado, demasiado insensibilizado o que se haya criado aislado de otros caballos y sólo en compañía de la gente puede resultar con claros problemas de sociabilización con otros caballos, así como mostrar una evidente falta de respeto por el espacio ajeno, tener tendencia a morder etc. No debemos olvidar que nuestro potro es un animal salvaje y que para su correcto desarrollo tanto físico como psicológico necesita vivir en libertad y en compañía de otros caballos de los que aprenderá a comportarse como caballo.

Juan Araquistain
Telf. 609 43 80 80
Natural Hipic
www.naturalhipic.com