EL REINING FEI, UN MUNDO DIFERENTE. La aventura de un CRI en Alemania

Hace dos días he vuelto de una de las experiencias más interesantes de toda mi vida profesional como jinete.

Este año se celebrarán los Campeonatos de Europa de Reining en todas sus categorías, los de adultos en Alemania y los de jóvenes en Italia, en ambos casos en el mes de septiembre. Tras el Campeonato de España de 2012 en que mi hijo Juan consiguió hacerse con el título Youth, nos planteamos intentar la aventura de clasificarse para el Campeonato de Europa en su categoría. Aunque todavía no están publicadas las condiciones de clasificación, si atendemos a años precedentes, es seguro que se necesitará por lo menos haber participado en un CRI (Concurso de Reining Internacional) y obtenido la puntuación mínima de 68.

Las instalaciones de Kreuth el día de nuestra llegada

En categoría de adulto el criterio es que para acceder al Europeo se necesita haber obtenido la mínima de 68 puntos en dos CRI de tres estrellas. Hay que entender bien esta situación, pues para ser un jinete de tres estrellas se tiene que haber recorrido una trayectoria muy larga y difícil. Para poder  participar en un CRI de tres estrellas, primero hay que haberlo hecho en un mínimo de dos CRI de dos estrellas, y haber obtenido una puntuación de 68 puntos en dos de ellos, o haber ganado cuatro. Para poder participar en un CRI de dos estrellas hay que haber participado en un mínimo de 5 CRI de una estrella y haber sacado como mínimo 65 puntos en uno de ellos,  o haber ganado en  cuatro ocasiones. Y para acceder a un CRI de una estrella se requiere haber participado en el Campeonato Nacional de Reining del país respectivo.

Es por tanto evidente que los jinetes que participan en un CRI de tres estrellas lo son de muy buen nivel. Además hay que tener en cuenta que a diferencia de lo que sucede en NRHA  donde hay multitud de categorías diferenciando a los jinetes profesionales de los que no lo son, en FEI  las categorías se diferencian por la edad, por lo que en adultos, profesionales y amateurs compiten juntos.

Antes de lanzarnos a la aventura le pedimos consejo a Francesc Cueto que es nuestro jinete más experto en competiciones FEI. A Francesc le pareció muy bien la idea de intentarlo y de que la Federación Española pudiera tener representación en los jóvenes jinetes por primera vez en un Campeonato de Europa de Reining. Tras realizar las oportunas consultas vimos que la única opción era acudir al CRI que se celebraría el día 29 de marzo en Kreuth, Alemania, ya que es la única prueba donde habría categoría Youth.

Al final tres serían los jinetes que se lanzarían a esta fantástica aventura, Francesc Cueto que iría al CRI de tres estrellas, José Félix Sánchez al CRI de una estrella y mi hijo Juan al CRI de una estrella Youth.

Para Juan iba a ser su primera competición internacional de Reining, y por supuesto la primera en FEI, con lo que ello conlleva. Además era la primera vez que competiría con Solanos. En las pruebas FEI el control veterinario previo es realmente exigente, y si añadimos el control antidoping que te impide prácticamente cualquier tratamiento al caballo, te coloca en una situación de tensión en el entrenamiento realmente notable, pues cualquier incidencia puede dejarte fuera de la competición. En el programa de entrenamiento de Solanos, la semana previa al viaje, que estaba previsto para el lunes 25, las sesiones deberían ser dobles, de mañana y tarde. Para Juan suponía un esfuerzo grande pues estaba en semana de exámenes y tendría que ir y volver a Lérida cada día para poder examinarse y entrenar, pero esas son las exigencias de la competición. Por desgracia en miércoles antes de la partida, el caballo tuvo una pequeña contractura muscular, que al no poder tratarla con medicación, nos obligó a guardar reposo hasta llegar a Alemania, con lo que se perdió la última fase del entrenamiento programado.

Por causas meteorológicas tuvimos que retrasar la partida 24 horas pues por el centro de Europa entraba un frente de nevadas que hacían muy peligrosa la marcha, así que al final salimos el martes 26. Ante nosotros teníamos un largo viaje que decidimos hacer en dos etapas. La primera desde Natural Hipic hasta Lyon, donde tuvimos la suerte de poder alojar a nuestros caballos en el DC Ranch, un Centro de entrenamiento de Reining con unas fantásticas instalaciones donde nos acogieron de maravilla. Tras ochocientos kilómetros y diez horas de viaje llegamos Lyon donde pasamos la noche. Con fuerzas renovadas, afrontábamos la segunda etapa que debería llevarnos hasta Kreuth, 900 Km más lejos. Para evitar concentraciones de tráfico tuvimos que salir ya entrada la mañana, lo que retraso nuestra llegada, que si bien estaba prevista para las 10 de la noche, al final tras más de 12 horas de viaje llegamos cerca de las 12. Gracias a la amabilidad del personal de la Organización del concurso que nos estaban esperando pudimos alojar los caballos sin mayores problemas.

Quien dijo, que hablando inglés puedes viajar por todo el mundo, no ha estado en Alemania. Pero si el idioma es un problema, la amabilidad de la gente te lo pone muy fácil. Llegamos al pueblo sobre la 1 de la madrugada buscando nuestra pensión, y por casualidad encontramos a un señor mayor paseando por la calle. Intentamos comunicarnos con él pero el dialogo era de besugos, pero tras unas risas comprendió que buscábamos la pensión, y nos acompañó muy amablemente.

Nuestros tres representantes observando la pista de competición

A la mañana siguiente temprano fuimos a las instalaciones del Centro Hípico y nos quedamos totalmente impresionados, tanto por las dimensiones de la pista, un pabellón con capacidad para 6000 espectadores, como por la preciosidad del entorno.

Otra cosa que me sorprendió fue que cuando se enteraban de que eramos españoles, tanto los jueces, como el personal de la Organización y los otros jinetes nos saludaban muy amablemente y hacían todo lo posible por ayudarnos. Mas tarde me di cuenta que la mayoría de ellos conocían a Francesc de ocasiones anteriores.

Gracias a Francesc, en Europa se conoce el Reining español y se nos tiene en gran consideración independientemente de nuestras puntuaciones. El Reining no es sólo sacar puntuaciones muy elevadas, el Reining es una forma de entender el deporte, es una forma de entender la relación con tus caballos, y el que es capaz de ser un caballero en la pista, tanto con los jueces como con sus rivales y respetuoso con sus caballos, es apreciado en este mundo tan especial.

Juan entrenando con Solanos en la pista exterior.

Para Juan empezaron los problemas esa misma mañana. A la incertidumbre de saber si Solanos estaría totalmente recuperado de sus molestias, se añadió comprobar que estaba sobre excitado. Juan sólo lo había montado en casa y no conocía al Solanos de las competiciones, donde su carácter de semental y su sensibilidad a lo desconocido sale a relucir. El problema es que durante todo el fin de semana había competiciones NRHA y la pista de competición estaba ocupada, por lo que teníamos que montar en las pistas exteriores. Mientras Duncan y Talk, los caballos de Jose y Francesc no tenían ningún problema en el exterior, Solanos no se dejaba ni montar. Tras 20 minutos de trabajo en un corral redondo pudo Juan montarlo y trabajar bastante bien. Por lo menos no parecía resentirse de su lesión. El problema era que en esa pista no se podía ni parar ni hacer spins, por lo que tendríamos que esperar a la pista de competición. Por fin nos dejaron acceder a la pista del concurso sobre las 12,30 de la madrugada. Por suerte allí Solanos se encontraba bastante tranquilo y no dio muestras de molestia alguna.

Francesc con Talk, actuales Campeones de España. Talk que se mostró muy tranquilo los primeros días.

El viernes transcurrió igual que el jueves, entrenar fuera por la mañana, mismo ritual para Solanos, ver mucho Reining NRHA y en la pista de competición de madrugada.

El sábado era clave. Por la mañana había que pasar el control veterinario. La verdad es que es un trámite complejo, que puede ponerte muy nervioso si no lo conoces. Gracias a las experiencias anteriores de Francesc y que él importó el mismo sistema al Campeonato de España, no nos encontrábamos tan despistados. Aún así, la dimensión de este concurso te impresionaba. Unos 50 caballos paseando en fila para pasar un control de cuatro veterinarios. Por suerte, todos lo superamos sin problemas.

Tras el control entras en un mundo diferente. En el Centro Hípico debíamos estar alrededor de 200 caballos compitiendo, la mayoría en NRHA. A los que lo hacíamos en FEI se nos aísla del resto del mundo. Terminado el control tenías que esperar a que un comisario FEI te acompañara a tu box a dejar el caballo y se nos convoca a una reunión donde explicarán las normas del concurso.

Con todo el equipo de jueces y comisarios, mas de 20 en total,  reunidos con los jinetes se nos advierte de  lo siguiente: Quedará descalificado el caballo que salga del box sin estar acompañado en todo momento de un comisario. Quedará descalificado el caballo que sea montado por otro que no sea su jinete inscrito en el concurso. Si un jinete hace más de 8 spins seguidos será sancionado con tarjeta amarilla. Si hace un una sesión más de 64 spins, tarjeta amarilla. Si entrena paradas llegando a menos de 2 metros de la valla, tarjeta amarilla. Si la sesión dura más de 45 minutos, tarjeta amarilla. Lo mismo si fuma o habla por el móvil mientras está montado. Una tarjeta amarilla queda en tu expediente por todo un año, y si acumulas la segunda quedas sancionado sin poder competir durante tres meses.

Esperando el control veterinario

No es fácil conservar los nervios ante este panorama, donde al no estar acostumbrado los entrenamientos se convierten en una tensión constante al sentirte vigilado en todo momento por los comisarios.

La competición estaba  prevista para las 6 de la tarde, por lo que decidimos dejar descansar los caballos hasta que abrieran las pistas de competición para los jinetes del CRI. A pesar de estar en Alemania, la prueba empezó con retraso y a las 6,30 se permitió a los jinetes entrenar durante 40 minutos en la pista central. Durante ese calentamiento se produjo un problema, la Organización había decidido que los Youth hicieran el pattern 3, que es el más complicado. Es el único en que los círculos van en dirección opuesta a donde están los jueces. Eso provocó que al calentar los jóvenes trabajaran a una mano y los adultos a la contraria, lo que con 50 caballos en la pista podía causar algún accidente. Al final se decidió por los jueces que se trabajara en la dirección del pattern de los jóvenes.

Jose Félix Sánchez con Duncan, en la pista de calentamiento.

Había llegado la hora. Primero salieron los jóvenes entre 14 y 18 años. Las noticias que llegaban de la pista no eran muy buenas. Nadie había llegado al 68 y los ceros caían uno tras otro. Empiezan los de su categoría, de 18 a 21 años. Grandes jinetes con grandes caballos pero seguían cayendo los ceros y sólo uno por encima de 68. Cuando ya estaba prácticamente prevenido para salir, se rompe el pecho petral de Solanos mientras calentaban al galope, con lo que el caballo se asusta al sentir los golpes entre sus manos. Por suerte Juan consigue bajarse y quitárselo a tiempo de llegar a la zona de espera para salir a la pista. Este contratiempo si cabe nos tenía a todos un poco más nerviosos.

Ya está en pista anuncian a Juan Araquistain con Solanos Sugarman de España  por megafonía y para nuestra sorpresa una impresionante ovación en la grada ¡Como nos mimaron a los españoles! Tras un patrón complicado donde pudimos ver unos círculos de gran nivel y unos spins preciosos, también vimos como nos dejábamos un pie en cambio de mano durante dos trancos que al final nos llevaron a 67 puntos, un punto menos de la ansiada clasificación. Buena muestra de la dificultad del concurso es que al final, a pesar de lo discreto de la puntuación, fue segundo en su categoría.

A continuación era el turno de Jose con Duncan, por cierto hermano mayor de Solanos. Jose había tenido problemas de control de velocidad en las sesiones de entreno y estaba un poco falto de confianza justo antes de salir. Estuve con él en la puerta de la pista intentando darle ánimos. Yo he competido contra ese caballo y sé que es un gran parador y que en los círculos está tranquilo. Intenté convencerle que le dejara correr y que disfrutara. Salió a la pista muy nervioso, pero en cuanto vio que los spins salían muy bien empezó a disfrutar de los círculos, que si bien no fueron muy rápidos si fueron muy buenos, y cuando llegaron las paradas nos sorprendió a todos. Se soltó, dejó correr a Duncan y que tres paradas tan bonitas. Una pena que los rollbacks no fueran perfectos y un pequeño problema en un cambio de mano donde tardó en cambiar y cayó al trote penalizando en tres puntos. Al final 66 puntos, que sin el penalty hubieran sido 69. Una gran actuación de Jose que le llevó al primer puesto en su categoría.

El CRI de tres estrellas era la prueba reina del fin de semana, donde estaban algunos de los mejores jinetes de Europa. Francesc con Talk eran los terceros en el orden de salida. Nada mas salir a la pista ya pudimos ver que el caballo no estaba concentrado. Muy nervioso en todo momento no era fácil de montar. En su situación yo hubiera cogido las riendas con las dos manos tras el primer spin sacando 0 puntos y hubiera entrenado. A los “entrenadores” no les gusta sacar puntuaciones bajas, por lo que si ves que la cosa no va bien siempre es mejor sacar un 0. Pero Francesc fue honesto consigo mismo. No le importó que un mal resultado pudiera usarse para críticas fáciles y siguió montando en unas circunstancias muy difíciles y terminó el patrón con dignidad y sobre todo sin enfadarse en ningún momento con su caballo. Esa es una gran lección. Tras 3500 Km recorridos, más de 1000€ invertidos un una prueba, otro hubiera pagado su frustración con su caballo, en cambio Francesc supo mostrarnos a los que estábamos con él que de esto se trata la competición. Unas veces va bien y otras no y el caballo nunca tiene la culpa, el pobre hace lo que puede. Si nuestro caballo está nervioso no es por gusto, sino porque no puede evitarlo y también sufre.

Tras el concurso dejamos todo recogido y a las 2 de la madrugada nos acostamos por fin. Con suerte unas horas para descansar y salir hacia España al día siguiente. A Juan y a mí nos esperaba una experiencia curiosa. El Domingo de Resurrección en el pueblo la Misa era a las 5,30 de la mañana, con el cambio de hora dormimos dos horas. Nos levantamos llegamos a la Iglesia y tras hora y media de celebración en un perfecto alemán salimos y nos encontramos con una gran nevada. Salimos corriendo intentando no quedar atrapados por la nieve y por suerte 11 horas después volvíamos a estar en Lyon en casa de nuestros amigos del DC Ranch.

Finalmente el lunes a las 5 de la tarde, tras cruzar Europa dos veces,  llegamos a NH agotados pero muy felices de haber vivido una experiencia tan intensa.

Hace muchos años que conozco a Francesc Cueto, desde que empezó a moverse en el Pole Bending y en el Barrel, después como rival en concursos de Trail en aquellos añorados Mr. Banjo’s. Y desde hace unos años en los concursos de Reining. Francesc y yo competimos duramente en la pista y fuera de ella los dos compartimos profesión, por lo tanto rivalizamos por conseguir alumnos a los que entrenar, pero en todos estos años, nunca ha tenido conmigo una acción desleal. A Francesc nunca le he visto perder el tiempo escribiendo para criticar a los demás, siempre lo hace en tono positivo y eso es de agradecer. Todo el mundo que nos conoce sabe que hasta ahora nosotros nunca hemos sido amigos, pero siempre nos hemos respetado.

Francesc debe ser un ejemplo para todos, tras esta experiencia, que aunque maravillosa ha sido durísima, mi admiración por un tipo que, sin medios, jugándose su patrimonio, en unas condiciones durísimas se ha recorrido Europa participando hasta en 22 CRI, consiguiendo que el Reining español esté muy bien representado  en los concursos internacionales, para que nos sirva de experiencia a los que vamos detrás, ha crecido enormemente.

Tras este viaje en el que te has volcado por ayudar a tus compañeros de equipo, sacrificando tiempo de entrenamiento para tu caballo, por atendernos a los demás. Por tu  buen humor incluso tras un mal resultado deportivo, por la estela de buen ambiente que has ido dejando durante esta competición entre todos los que allí estábamos y que hace que el resto de españoles tengamos las puertas abiertas en este tipo de competiciones. Gracias de todo corazón al que ahora es ya sin duda un gran amigo.