El adiestramiento de un potro de trabajo

Juan con Hicky en Lecumberri, trabajando con caballos en el rancho.

Tal como anunciaba en nuestro último artículo sobre Steve Harris, con este artículo damos inicio a una serie de artículos sobre el adiestramiento de un caballo para trabajar en el rancho, de un caballo polivalente que sea capaz de realizar las diversas tareas que se necesitan en el rancho.


Mi intención es poder aportar mis conocimientos en el entrenamiento de caballos, para que aquellos propietarios que aficionados a la monta western, no tengan la experiencia para adiestrar a sus propios caballos, o los medios para encargar ese trabajo a un buen profesional, puedan disponer de mi experiencia por si les resulta de alguna utilidad.
No pretendo con estos artículos explicar la forma correcta de adiestrar a un caballo para estas labores, ni mucho menos. Mi única pretensión es compartir con los lectores mi forma de hacer las cosas, una manera muy particular de trabajar que a mí me da muchas satisfacciones. Aunque a lo largo de estos artículos hablaremos del adiestramiento de cara a posibles competiciones, mi intención no es hablar del adiestramiento de competición, sino de buscar unas sólidas bases de trabajo, para que día a día, con trabajo, paciencia e ilusión aprendamos a disfrutar del tiempo que pasamos entrenando con nuestro caballo.
Esta serie de artículos tratará sobre el adiestramiento de potros de tres años, esto es potros que estén físicamente preparados para ser montados. A los que estén interesados en como yo inicio a los potros desde su nacimiento hasta los tres años, podrán encontrar información suficiente en artículos anteriormente publicados en esta misma web.

Es este un artículo introductorio, en el que explicaremos de forma general de qué estamos hablando al referirnos a un caballo de trabajo.


Hemos cogido a nuestros caballos en el prado y los llevamos a ensillar.

En el adiestramiento para el trabajo de rancho, como para cualquier otra actividad, lo más importante es tener la confianza del caballo, y a partir de ahí conseguir el liderazgo sobre él. Si hay un elemento especialmente necesario en esta disciplina es la insensibilización. Nuestro caballo va a tener que aceptar las situaciones más diversas, realizar trabajos con los objetos y animales más variados, por lo que es fundamental dedicar gran parte del adiestramiento a la insensibilización o habituación.

En realidad da igual la disciplina para la que entrenemos a nuestro caballo, pues sea el que sea el objetivo del entrenamiento, son siempre de aplicación los mismos principios y necesidades. La verdad es, que sea cual sea la actividad a la que queramos dedicarnos con nuestro caballo, debemos conseguir un claro liderazgo basado siempre en la confianza mutua, claro respeto y predisposición a obedecer.


Una gran muestra de confianza es poder llevar a nuestro caballo, como se ve en la fotografía, en que Juan se ayuda del ramal del caballo que va de reata para guiar al que monta.

Las características principales de un caballo de rancho son la tranquilidad, confianza en sí  mismo y en su jinete, capacidad de trabajo y bastante carácter, que le haga no tener miedo a enfrentarse ante situaciones nuevas, como por ejemplo a otros animales que tendrá que querer controlar. Nuestro caballo no debe rajarse en caso de que otro caballo o una vaca en un momento determinado se le enfrenten, no debe plantarse y dudar ante las indicaciones del jinete, si no responder con diligencia y prontitud. Es fundamental que nuestro caballo trabaje relajado con el ganado. Muchas veces cometemos el error, sobre todo los que competimos en Team Penning, de no trabajar lo suficiente con ganado, limitándonos a acudir a las competiciones. La falta de un trabajo habitual con el ganado, tranquilo y concentrado, junto con el estress de la competición, donde muchas veces nos olvidaqmos de tratar al caballo con el respeto que merece, pues le exigimos más de lo que está preparado, lleva a muchos caballos a no querer trabajar con el ganado, pues nunca disfrutan haíéndolo.

Debemos mostrar a nuestro caballo que el trabajo con ganado normalmente es algo relajado, en el que la mayor parte del tiempo trabajamos al paso.

Físicamente, cualquier caballo es válido, si bien es cierto que aquellos más resistentes, pues las jornadas de trabajo son largas, y con  más capacidad de aceleración, frenada y giro necesarios para el trabajo con ganado, son más apreciados. Pero no olvidemos que lo que hace bonito un caballo no es su físico sino su carácter.


El trabajo con ganado es fundamental, el caballo debe mostrarse en todo momento relajado y dispuesto. Vemos como la yegua tiene sus orejas hacia el jinete en espera de sus indicaciones.

Para que nos hagamos una idea general, debemos pensar en los trabajos de una jornada cotidiana. Lo primero y más importante es que  nuestro caballo venga hacia nosotros cuando nos ve llegar al prado. No hay nada más incómodo que querer coger al caballo y tener que andar detrás de él dando vueltas por el prado o por su corral, o necesitar ir con comida para que se deje coger. La primera muestra de confianza del caballo hacia su jinete es que a pesar de estar en el prado pastando y con otros caballos, cuando nos ve llegar se acerca y se deja coger y poner la cabezada. Cuanta gente hay que intenta engañar a su caballo para cogerlo. Que lleva la cabezada escondida para que el caballo no la vea. Que le ofrece comida con una mano y pretende cazarlo con la otra. Como es lógico el caballo siempre se escapa. No podemos engañar a nuestro caballo. Él sabe perfectamente cuáles son nuestras intenciones.


El caballo viene a recibirnos cuando vamos a buscarlo.

Otra de las características esenciales de un caballo de rancho es su disposición a moverse por cualquier terreno. No puede tener dudas a la hora de subir unos riscos, o meterse en un  estrecho torrente.


No importa el terreno que elijamos, nuestro caballo pasará sin dudar.

Un caballo de rancho debe aceptar quedarse atado durante el tiempo que sea necesario junto a otros caballos sin plantear problemas. Ellos entienden rápido que esa situación, a pesar de no ser muy divertida, es beneficiosa para ellos, pues les permite descansar. No olvidemos que un caballo de rancho trabaja bastantes horas al día.


Es importante que acepten estar atados junto a otros caballos.

Es, por lo tanto, fundamental que nuestro caballo de rancho sea paciente. Debe quedarse siempre quieto cuando montamos o desmontamos, también cuando nos detenemos. ¿Cómo podríamos contar las reses de nuestro rebaño montados en un caballo que no para de moverse? También debe quedarse quieto si tenemos que bajarnos a hacer algún trabajo en medio del campo sin necesidad de que lo atemos.
Y por supuesto, no podemos olvidar que la verdadera ayuda que nos presta el caballo en el trabajo es con el ganado. La diferencia de realizar las tareas diarias con el ganado con la ayuda de un caballo bien entrenado, o sin caballo es abismal. No hay otra herramienta que nos facilite tanto el trabajo como contar con un buen caballo. Por lo tanto una gran parte de nuestro trabajo de entrenamiento lo enfocaremos en este campo.
En definitiva buscamos un caballo con una inmejorable relación con su jinete, perfecta maniobrabilidad, gran disponibilidad para el trabajo, paciencia y versatilidad.


Es un caballo paciente, espera relajado mi señal para moverse de nuevo.

El entrenamiento del caballo para las labores del rancho, también pueden tener una vertiente deportiva. Si nos gusta la competición, y nos motiva comparar nuestro trabajo con el de otros jinetes, podremos enfocar nuestros esfuerzos para poder participar en las pruebas del llamado “Versatility Ranch Horse”.

Hay distintas Asociaciones que incluyen esta competición dentro de su programa. Está previsto que en breve en España la AEETW ya incluya un campeonato oficial de esta disciplina en su calendario. Nosotros en este caso vamos a fijarnos en las exigencias de la AQHA para orientar nuestro trabajo de entrenamiento.

La AQHA estableces sus propias reglas para poder puntuar dentro de esta disciplina, pero lo que a nosotros nos interesa, es que la disciplina incluye  cinco pruebas o categorías, debiendo participar en las cinco para poderse clasificar. Estas pruebas son las siguientes:

1) Ranch Riding.

En esta categoría se debe mostrar la habilidad del caballo para moverse a velocidad de trabajo con un jinete. Los caballos se exhibirán en sus tres aires, paso, trote y galope en ambas direcciones por la pista. También debemos mostrar la capacidad del caballo para hacer un reverso, para parar y retroceder. También se nos pedirá un trote y un galope extendido. El caballo obtendrá puntos por trabajar con su cabeza colocada en una posición natural, con sus orejas alerta y en movimiento y con una velocidad natural en cada aire. También se puntuará la suavidad en las transiciones, por mantener la mano correcta y el aire solicitado hasta que los jueces soliciten un cambio.

2) Ranch Trail.

Esta categoría consiste en realizar un recorrido con un mínimo de seis obstáculos y pretende mostrar la habilidad y voluntariedad del caballo para desarrollar diversas tareas que se podrían presentar durante un día normal de trabajo en el rancho.
Cuando sea posible se recomienda utilizar obstáculos naturales, así como realizar el recorrido fuera de la pista. El caballo será evaluado en los tres aires, paso, trote y galope. Se obtendrá mayor puntuación cuando se haga a la mano correcta y en actitud de alerta. El recorrido estará formado por seis obstáculos, de los cuales tres son obligatorios y el resto se tomarán de una lista de opcionales.


Tirando de un tronco.

Obstáculos obligatorios:

1.    Abrir, cruzar y cerrar una puerta, en ningún momento durante la maniobra el jinete puede perder el contacto con la misma.
2.    El caballo debe permanecer quieto mientras el jinete desmonta, quita el bocado completamente de la boca del caballo y lo vuelve a embridar, pasando luego a levantar sus cuatro patas. El caballo debe mantenerse quieto y tranquilo mientras el jinete monta de nuevo, manteniendo las riendas sueltas. Una vez que el jinete está sentado, tras unos segundos de inmovilidad, este pedirá al caballo que se mueva hacia delante.
3.    El caballo debe ser capaz de arrastrar un tronco ya sea en línea recta o por un recorrido establecido. La cuerda debe ser pasada por el pomo de la silla.

Obstáculos opcionales:

1.    Trampa de agua, el caballo debe mostrar su voluntad de pasar una pequeña zanja o poza de agua.
2.    Atado al suelo, el caballo debe permanecer quieto mientras el jinete desmonta y realiza alguna tarea normal del rancho, como mover un poste, mover una bala de heno, etc.
3.    Ponerse y quitarse el impermeable. El jinete se acerca al impermeable, lo retira del colgador, se lo pone, y tras quitárselo lo vuelve a colgar.
4.    Coger, trasladar y dejar un objeto, de los que se llevarían normalmente. Por ejemplo, llevar una carta al buzón, trasladar un saco o una cuerda, etc.
5.    Cruzar un puente.
6.    Superar un obstáculo al paso, éste no puede superar las 18 pulgadas de altura.
7.    Pasar por encima de cuatro troncos, esta maniobra puede ser al trote o al galope.
8.    Lazar un objeto. En este obstáculo debemos mostrar la buena voluntad del caballo quedándose quieto mientras realizamos el swing y lanzamos el lazo. Si el caballo se asusta del lazo se penalizará, pero no se penalizará por no acertar al objeto. En caso de acertar se podrán añadir puntos positivos.

3) Ranch Cutting.

Se extraerá una vaca numerada del resto del rebaño y el caballo debe demostrar su habilidad para trabajar con la vaca. Cuando ha quedado demostrada su capacidad para cortar la res, el caballo y su jinete deben encerrar la vaca en el cercado situado al fondo de la pista.
1.    Se exige un mínimo de 10 vacas en la pista.
2.    El objetivo es cortar la vaca designada del rebaño y trabajarla con la ayuda de dos “turn back riders”. (éstos son los jinetes que hacen volver a la vaca hacia el rebaño una vez cortada)
3.    El rebaño debe estar situado en el fondo de la pista, una jaula está colocada en el otro extremo junto a un lateral. Un poco más debajo de la esquina del corral se colocará un cono de referencia.
4.    Las reses deben estar marcadas con números que las distingan.
5.    El tiempo concedido es de dos minutos y medio, cuando falte medio minuto se avisará al concursante. El tiempo se inicia cuando el jinete cruza la línea central y en ese momento se dice el número asignado. A partir de ese momento el jinete puede separar de forma tranquila a la res asignada del rebaño. Una innecesaria rudeza o molestia excesiva al rebaño puede llevar a la descalificación.
6.    Una vez mostrada la habilidad del caballo en el cutting, los ayudantes se apartarán y el concursante deberá conducir a la res entre el cono de referencia y la esquina del corral y continuará hasta encerrar a la res en el mismo.
7.    Se penalizará si el concursante no es capaz de encerrar a la res antes del que concluya el tiempo de dos minutos y medio o si la res vuelve al rebaño.
8.    Un concursante que no realice todos los elementos solicitados, no podrá quedar mejor clasificado que uno que los haya realizado.


Tratando de evitar que la res vuelva al rebaño.

4) Working Ranch Horse.

Esta disciplina combina la habilidad para el reining y el “cow sense” del caballo, y se juzgará su habilidad, “cow sense” y suavidad en la ejecución de las maniobras.
1.    Cada concursante dispondrá de un máximo de seis minutos para completar su actuación. Después de cuatro minutos se avisará al jinete del tiempo restante.
2.    Se juzgarán tres partes. El reining, el “cow work” y una parte de “roping”
3.    Se empezará con un patrón de reining, una vez concluido el patrón, entrará una res en la pista, el jinete deberá llevarla al final de la pista y mantenerla allí el tiempo suficiente para demostrar la capacidad del caballo para controlar a la res. Tras un tiempo razonable, el jinete deberá conducir a la res a lo largo de la valla y hacer por lo menos un cambio de dirección en cada sentido. Entonces el jinete debe lazar a la res y pararla, pero no se la puede arrastrar.


Para esta disciplina se necesita una voluntad inequívoca para parar.

5) Morfología del Caballo de Rancho.

Esta parte se realizará tras la celebración de las otras cuatro. Todos los caballos se exhibirán juntos en una sola categoría. Se puntuará en función de una correcta estructura del caballo en relación con su raza y sexo.

Viendo las diferentes exigencias de esta prueba, podemos imaginar facilmente todo aquellos aspectos que deberemos trabajar con nuestro caballo. En los siguientes artículos empezaremos por trabajar sobre la forma de conseguir un claro liderazgo sobre nuestro caballo, para lo que necesitaremos tener una correcta actitud y una fluida comunicación con el caballo. trabajaremos sobre los tres aspectos fundamentales que conforman el liderazgo, la confianza, el respeto y la obediencia.

Una vez establecido el,liderazgo, trabajaremos sobre la insensibilización a distintas situaciones y para terminar sobre el aprendizaje de todos a quellos elemnetos necesarios para posterioemente poder trabajar sobre las maniobras concretas que necesitamos dominar para la monta de trabajo.

En el próximo artículo trataremos el tema de la confianza del caballo en su cuidador.