Desde el punto de vista del caballo; Por Leslie Desmond

Desde el punto de vista del caballo

Este escrito está basado en las observaciones de mis estudiantes, colegas y amantes de los caballos, de sus experiencias directas y mis observaciones y conclusiones hechas a lo largo de los años…
Si éstas experiencias pueden servirle a alguien, pasádlas para que todos aprendamos a respetar
el caballo.
Cuando hablamos de montar y disfrutar del caballo con seguridad he llegado a la conclusión que de hecho sólo hay ocho funciones básicas que requieren nuestra atención.

Hay muchas maneras de entrenar un caballo o un jinete, y siempre hay unos principios básicos sobre los que ambos deben estar de acuerdo para poder disfrutar al máximo del rendimiento y la seguridad de los dos.

1.Marchar y parar son los dos primeros.
2.Luego, adelante y atrás.
3.Derecha e izquierda
4. Finalmente, arriba y abajo.

Estos controles básicos implican la habilidad del jinete para controlar el movimiento de la cabeza, del cuello, la cruz, espalda/costillas, así como el lomo y el área de las caderas.
Si bien estos movimientos o maniobras son importantes y deben ser asimilados, también hay otra forma de contemplar la idea básica de control de cualquier caballo.
En términos del propio caballo, sólo hay cuatro cosas que realmente importan, e importan porque afectan directamente al nivel de confianza de tu caballo, el cual determina en gran parte tu propia seguridad.

La verdad sobre el entrenamiento del caballo – sin importar la raza o estilo de montar preferidos, los objetivos o el ritmo o dirección del progreso – se reducen a estas cuatro simples preguntas
(que el caballo y jinete o entrenador necesita saber y responder claramente).

1.-Dónde quieres que el caballo ponga sus pies y sus manos.
2.- En qué orden.
3.- A qué velocidad
4.-¿Cuándo?

Si no estás seguro de esto, el caballo NO sabe qué le estás pidiendo que haga.
Esto no significa, en todo caso, que él no esté seguro de lo que debería hacer y hará, como resultado de tu falta de claridad sobre la oportuna y cuidadosa colocación de sus patas.
La falta de seguridad sobre la acción de sus pies puede repercutir en una exposición a una presión excesiva o dolor. Las emociones descontroladas, voz alta u otros aspectos de la histeria humana no contribuyen de ningún modo a aportar claridad a la mente del caballo, ni ayudan a obtener un rendimiento preciso o elegante.

A medida que vayamos progresando en vuestras metas, os exhortaré a considerar el punto de vista del caballo. Los objetivos de cualquier “horseman” o “horsewoman” deben contar siempre con la percepción del caballo de las acciones y emociones de los humanos.

Pregúntate a ti mismo: cuando mis pensamientos y acciones van hacia el caballo… le resultan claros?
Las ayudas que usas para guiar y dirigir tu caballo provienen de diferentes fuentes: Antes de que el caballo perciba tus instrucciones físicas (presentadas como ayudas de las manos, piernas, equilibrio o línea de visión), cada caballo ya está al tanto de tus emociones y de tus pensamientos acerca de él y de tus limitaciones como jinete. Si vas a progresar en tus habilidades, es muy importante tener esto en cuenta y aceptarlo.

Con esto en mente durante nuestro breve tiempo juntos, yo os animo a que permanezcáis abiertos a lo que el caballo os está contando. Cuando tengáis dudas yo os ayudaré a verlo, sentirlo, interpretarlo y responder a vuestro caballo de modo que éste pueda tener éxito frente a lo que le pedís. Así el caballo puede daros la mejor respuesta y la conversación irá mejorando hasta que en lugar de dos parezcais uno, de acuerdo con un propósito compartido, con movimientos suaves, con calma hacia una misma meta en un estado de seguridad… WOW!, esto se siente tal y como se ve, y se ve muy bien!
El caballo sabe mucho sobre tu capacidad técnica. Él o ella también conocen los limites de tus tiempos y equilibrio, y lo más importante, el SENTIMIENTO que implica tu acción. Esto llega al caballo a través de la alineación de tu cuerpo, el movimiento y también a través del equipo y material que empleas para montar o manejarle.

Alguna gente dice que un “Horseman o horsewoman se nace, no se hace”. Yo creo que, sin duda, se nace. Pero también se hace. Esa es precisamente la parte que depende de ti.
Lo que hay a continuación es un breve repaso, un sumario de las cosas importantes que he aprendido y enseñado durante los últimos 16 años.

Desde 1996 he compartido los métodos de monta y manejo que aprendí de los hermanos Tom y Bill Dorrance, Ray Hunt y Buck Brannaman con una creciente audiencia de criadores internacionales, entrenadores, veterinarios y profesionales. Durante este tiempo, me ha quedado claro que hay tres cosas que impiden a la gente alcanzar sus metas como jinetes y entrenadores.
Mis experiencias aprendidas de estos jinetes sabios y otros mentores a lo largo de mi trayectoria me prepararon bien para futuras situaciones de la vida misma, que de otra forma no hubiera podido responder adecuadamente, y en algunos casos , todo se ha de decir, incluso la supevivencia.
Durante este tiempo me ha quedado claro que hay tres cosas que impiden a la gente alcanzar sus metas como jinetes y entrenadores.

1.- La primera es una baja AUTOESTIMA. Asociado a esto subyace la creencia de que no importa cuánto esfuerzo se dedique, el objetivo de “éxito” está fuera del alcance. La persona está entonces atrapado/a entre dos creencias contradictorias, la de que algo es deseable y alcanzable y la creencia que no lo es.

2.- La segunda es la IMPACIENCIA. La creencia que aprender algo nuevo debe ocurrir rápidamente. No sólo el resultado de la primera lección debe ser rápido sino además perfecto!. Esta convicción dirige al entrenador y el alumno a ser impacientes con el proceso de enseñanza y aprendizaje que, para hacerlo bien se debe tomar todo el tiempo que precise.
En su mayor parte, he observado que esto se debe a las propias experiencias del mismo aprendizaje temprano de cada uno. Ya sea desde la familia, la escuela, el deporte o el trabajo, es común partir de la idea de que nada que no sea la perfección en el primer intento, no sólo es inaceptable sino que además es algo de lo que avergonzarse y evitar en el futuro. Esta experiencia se alimenta directamente de la baja autoestima, la cuál, como comentamos antes, no tiene cabida en el correcto entrenamiento de un caballo, pony, mula – o del ser humano. Este puede ser un problema que se interponga en tu camino y que evite que tú y tu caballo podáis avanzar con alegre optimismo sobre el resultado de vuestras sesiones de entrenamiento.
Si la impaciencia es una conducta aprendida, PUEDE SER DESAPRENDIDA.
Si la impaciencia te está reteniendo como jinete, entrenador o alumno, hay cosas que uno puede hacer para cambiar o redirigir la actitud.
El camino hacia la paciencia empieza con la decisión de obtener otra respuesta a algo que tu no puedes controlar en ése momento. La Impaciencia, en muchos casos, está arraigada en la experiencia de un aprendizaje rápido, sin dar suficiente tiempo al entendimiento promoviendo la impaciencia en sí.
A su vez ésta acción está basada en una falta de autoestima, pero esto, como he comentado antes, puede replantearse,
¿Cómo?, En primer lugar empezando a entender cómo funciona y cómo se desarrolla la impaciencia en una persona.
Las personas y los caballos necesitan la CALMA que les llevará a la habilidad de enfocar la atención concentrada necesaria para aprender.
Esta es la meta principal de cualquier lección que doy.
Si estamos calmos aprenderemos algo nuevo los dos.

Conclusión nº 1 sobre la impaciencia: Lo que el caballo aprenda de un jinete impaciente es lección de la impaciencia humana y presión sin sentido. El objetivo de la lección es ignorado. Cuando un caballo es tratado de este modo, él mismo también se llena de dudas asociadas a la impaciencia. La falta de seguridad conectada a esta realidad conduce a la seguridad de que sólo funciona una cosa. LA PRESIÓN. Moverse contra la presión o ceder ante ella. Pero en cualquier caso, la ‘discusión’ caballo-humano pivota y gira en torno a la presión. Pero hay un camino mucho mejor.
Un caballo entrenado de este modo aprende que el intento nunca es suficiente y que cuánto más difícil el intento más lejos parece estar la recompensa de la cesión. Caballos y personas se vienen abajo del mismo modo.
Cuando la gente se descompone mentalmente durante el proceso de aprendizaje tiene tendencia a ponerse nerviosa. La gente nerviosa hace muchas cosas para aliviar su estrés – gritar, llorar, ponerse inseguro, fumar, comer en exceso, sobre reaccionar, hablar y actuar con rapidez, se muerden las uñas, desconectan, se deprimen, interrumpen al resto, etc.

Cuando los caballos se estresan, pueden desarrollar úlceras, cólicos, desconectar mentalmente, acelerarse, volverses asustadizos, tener miedo al fracaso, a probar, se enojan o deprimen, muerden el equipo, las barras o sus costados, las patas, o adoptan otras neurosis que incluyen o combinan todos estos comportamientos relacionados con el stress.

El caballo y el ser humano necesitan estar tranquilos para poder aprender algo bien. La tranquilidad, que es lo que conduce a la capacidad de mantener la atención, es el objetivo principal de cualquier lección que doy. Si no estás tranquilo durante el proceso de aprendizaje, aprenderás el modo de estarlo y de enseñarle a tu caballo que la calma es el mejor camino para él mientras ambos aprendéis algo nuevo. La buena equitación depende de esto.

Conclusión número 2 sobre la impaciencia. Para invertir la impaciencia es necesario un cambio de actitud de las personas respecto a ellos mismos y su propio proceso de aprendizaje.
Si una persona decide que quiere mejorar de modo sustancial su habilidad en la equitación , puede tomar esta decisión en un segundo y comenzar a implementar su nueva visión. En este punto, sin temor a una reprimenda, sin impaciencia, el caballo empieza a convertirse en un estudiante más dispuesto y relajado.
Con la presión interna sobre el proceso de aprendizaje eliminada de la “formula” de entrenamiento, los resultados emocionantes se hacen rápidamente evidentes. El equipo caballo / jinete se lanza ahora en su camino hacia la experiencia del refinamiento La nueva relación se apoya en menos presión y en poco tiempo es redefinido como TACTO y CESIÓN.
La experiencia es como una transformación para el jinete, ya que resulta inspiradora y contagiosa para los espectadores.

3. Tercero y último en mi breve lista sobre cosas que se interponen entre el jinete/entrenador y sus objetivos, es la falta de claridad acerca de que meta es realista para el caballo y tú mismo en un momento dado.
También puede haber cierta confusión y conflicto sobre la visión de conjunto y cómo lograrlo sin tener en cuenta las muchas, mucho más pequeñas particulas de“tacto” (feel), y los logros incrementales a lo largo del camino que, finalmente, van a ofrecerte a ti y a tú caballo la experiencia compartida y la alegría de alcanzar esa meta más grande.
Nota para todos los que competís: Es decir, TÚ!!, la Seguridad es lo primero.
La primera parte sobre el desarrollo de una conexión segura con tu caballo es tomarse todo el tiempo que sea necesario.
La segunda parte de esto no es el dicho, es el hecho que la sustenta. No es sólo una gran verdad que hay que caminar recto y derecho antes de lanzarse a correr y hacer giros de forma segura. Es esencial para el éxito real de un equipo bien fundamentado entre el caballo y el jinete.
Pensad, por ejemplo que un niño sólo puede gatear al principio. El pequeño pasa meses apoyado en las manos y las rodillas antes de que se pueda equilibrar lo bastante bien sobre sus pies para permanecer de pie, y luego comenzará a caminar de manera confortable y en la dirección escogida!. Pasarán meses antes de que este niño pueda vestirse sólo y correr sorteando diferentes obstáculos sobre diferentes terrenos y superficies desiguales.
Pues es lo mismo para el jinete novel o el caballo joven y desentrenado montado por un jinete experimentado. En ambos casos, se necesita tiempo para desarrollar una comprensión entre las dos especies (caballos – humanos) y la coordinación en torno a un objetivo compartido y comprendido. Si una competición resulta atractiva es porque es agradable para los participantes, equinos y humanos. La competición viene después de las sesiones seguras y divertidas…. No antes.
La base que resulta más confiable – usando el tacto (feel) y cesión – garantiza la seguridad para ambos miembros del equipo y ese es un punto importante. La seguridad con los caballos merece nuestro respeto y atención; cuando los tiempos y la colocación de los pies y manos es claro para ambos miembros del equipo, entonces la seguridad está garantizada.
He experimentado durante décadas con diferentes aproximaciones para la formación del caballo y el jinete. Ninguno, sin embargo, ha resultado tan eficaz y tan divertido como los resultados que se pueden obtener cuando se usan técnicas amables de un modo paciente, ya que esto, en verdad es lo que mejor funciona con los caballos – el lenguaje con el que han nacido y que todos los caballos comprenden de forma inmediata; a saber FEEL AND RELEASE! (tacto y cesión).
Es un sincero honor y un placer tener la oportunidad de compartir esta filosofía y método de entrenamiento contigo a lo largo de los próximos días.

Dicho esto, es casi el momento (16-17 de junio) . Consulta el calendario online para obtener más información e inscribirte!

Antes de acabar, os quiero agradeceer por haber tomado el tiempo de leer esto.
Por favor, plantea tus preguntas en cualquier momento si tienes dudas, te sientes apurado o si tu caballo no lo “entiende”.
De esta manera, todos progresareis juntos, aprendiendo unos de otros y disfrutaran aprendiendo algunos de los métodos utilizados por el horseman más eficaz que EE.UU produjo en el siglo XX. Espero que todos disfrutéis del viaje!.

Atentamente
Leslie Desmond