| El objetivo de esta fase del
adiestramiento es diverso. En primer lugar el potro se irá
acostumbrando a salir con nosotros de paseo, irá conociendo
el entorno acostumbrándose a superar las pequeñas
dificultades que suelen aparecer en el exterior. Es bastante sencillo
mantenerse tranquilos cuando vamos andando, ya que aunque el potro
reaccione violentamente ante un susto no será peligroso
para nosotros. Además el potro se irá acostumbrando
a ir por delante de nosotros, lo que hará que aumente su
confianza en sí mismo. Recibirá nuestras señales
en las riendas y mediante la voz, al igual que haremos cuando
lo montemos, incluso el contacto de las riendas en sus flancos
se asimilan a las futuras ayudas de las piernas. Para terminar
es un ejercicio muy bueno para muscular al potro y prepararlo
físicamente para aguantar nuestro peso al montarlo. En
definitiva, estos ejercicios son muy recomendables pues dejan
al potro prácticamente listo para ser montado.


|
No tenemos que tener prisa, podemos
estar semanas o meses en riendas largas, todo dependerá
del potro. Unos aprenden muy rápido pero físicamente
no están del todo en condiciones, por lo que seguiremos
con las riendas largas hasta que el potro esté en perfectas
condiciones
Para mejorar la confianza del potro en sí mismo y en su
cuidador buscaremos situaciones con cierta dificultad, que obliguen
al potro a concentrarse y a superar sus temores. Siempre de forma
progresiva empezaremos por pequeños problemitas a los que
seguirán otros más complicados, pero siempre al
ritmo que el potro sea capaz de superar. Ya hemos enseñado
a nuestro potro en previos paseos del ramal a superar diversos
obstáculos como charcos, terraplenes, etc. Es un buen momento
para repetirlo en riendas largas. Es una dificultad añadida
para el potro pero que será capaz de superar. Es también
un buen momento para pasear al lado de una carretera. Empezaremos
por alguna poco transitada con un camino paralelo a ella, así
el potro dispondrá de espacio para moverse con seguridad.
Podemos acercarnos a alguna vía de tren, pasar por algún
puente sobre una carretera más transitada, acercarnos a
alguna zona de obras, etc.

|
Para mejorar su condición física lo mejor es buscar
terrenos quebrados donde se encadenen las subidas y bajadas. Si
encontramos subidas y bajadas muy pronunciadas y el camino es
suficientemente ancho es muy bueno subir y bajar en zig-zag, pues
ello hace que el caballo tenga que buscar su equilibrio, trabajen
los dos lados por igual y se active todo su sistema nervioso.
También podemos intentar saltar pequeños obstáculos.
Para profundizar en los fundamentos
de su adiestramiento, mejorando la sensibilidad a las ayudas es
muy bueno realizar algún slalom entre los árboles,
pasar por pasos estrechos como las torrenteras que forma el agua
donde es tan estrecho el espacio que el caballo tiene que poner
una mano delante de otra. Podemos realizar pasos atrás,
medias piruetas, etc.
Durante el paseo alternaremos
tanto el paso como el trote y sin olvidarnos de pedir siempre
al caballo que realice las cosas de forma que nos entienda.
Es frecuente que el potro se asuste
en alguna ocasión. Al estar nosotros detrás de él,
no nos ve y por lo tanto no es capaz de apreciar si estamos tranquilos
o no, su primera reacción será la de huir y, claro
notará tensión en las riendas, lo que le hará
huir más violentamente. En esas circunstancias intentar
frenar al potro desde detrás con las dos riendas es inútil.
Primero porqué es muy difícil aguantarlo y segundo
por que no tiene sentido pues el potro necesita ser tranquilizado
no detenido. Lo que haremos será dejar una de las riendas
y sujetar con firmeza la otra, eso hará que el potro se
gire hacia nosotros con lo que nos verá tranquilos y eso
le ayudará.
Espero que disfrutéis
mucho con vuestros potros paseando por el campo en riendas largas.
ARTICULOS RELACIONADOS:
+ Riendas Largas 2
Juan Araquistain
Telf. 609 43 80 80
Natural Hipic
Servicio de Doma de Potros.
www.naturalhipic.com
|