| Antes de salir al campo reforzaremos
en el potro los ejercicios aprendidos en el capítulo X.
Aunque pueda parecer repetitivo, para mí es muy importante
que quede claro que en el proceso de adiestramiento del potro
muchas veces debemos volver a reforzar las bases, aunque siempre
lo haremos introduciendo nuevas dificultades. Repetiremos los
ejercicios desde su inicio para asegurarnos que el potro los tiene
bien aprendidos, introduciendo así las dificultades de
forma progresiva.

Foto 1._ Este es el tipo de filete
que suelo utilizar con los potros.
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Como ya decía entonces,
los ejercicios en riendas largas es una magnífica oportunidad
para enseñar al potro muchas de las ayudas que utilizaremos
al montarlo, por lo que hay que ser muy cuidadoso en la forma
de actuar, pues si en esta fase hay malas experiencias, rechazos
o confusiones el potro las relacionará a la hora de montarlo
y nos resultará más difícil. Debemos ser
muy conscientes de que el objetivo no es responder a la acción
de la rienda, sino usar las riendas largas como medio para que
el potro aprenda a responder a señales concretas.
Primero vamos a ver como prepararemos a nuestro potro para estos
ejercicios. Le pondremos la montura y utilizaremos un filete (ver
Foto 1).
Este es un buen momento para iniciar al potro en el uso del filete.
Para ponerle el filete por primera vez primero debemos acostumbrar
al potro a que nos deje introducir uno de nuestros dedos en su
boca. (ver Foto 2)

Foto 2._ Debemos acostumbrar al potro
a que nos deje introducir uno de nuestros dedos en
su boca.
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Debe aceptarlo y empezar a jugar
con el dedo tranquilamente, cosa que no será un problema
si en el momento del imprinting este ejercicio se hizo correctamente
( ver artículo Imprinting
II).
Una vez aceptado el dedo, le
pedimos que baje un poco su cabeza poniendo un poco de presión
en su nuca, presión que quitaremos en el preciso momento
en que empiece a ceder. Con su cabeza baja sujetaremos la brida
con la mano derecha y con la izquierda abriremos su boca introduciendo
un dedo en ella, entonces guiamos el filete hasta dentro de la
boca sin tocar sus dientes. La colocación del filete no
puede ser desagradable para el potro, pues en próximos
intentos su resistencia sería mayor. Al final colocamos
la brida como se ve en la secuencia de fotografías. (ver
secuencia Foto 3).
Secuencia fotos 3._ Colocamos la brida
como se ve en la secuencia de fotografías.
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Colocadas la montura y la brida,
fijaremos las riendas al pomo de nuestra montura para evitar que
nos molesten (ver Foto 4) y colocaremos
una cuerda en la posición que se detalla en la fotografía
con el objetivo de que si el potro baja su cabeza con la intención
de comer u oler algo del suelo no pase sus manos por entre las
riendas. (ver Foto 5) Si no disponemos
de una cuerda podemos atar los estribos por debajo del potro y
pasar las riendas por éstos como se muestra en las fotografías
(ver Foto 6 y 7). Pero yo prefiero
utilizar la cuerda con los mosquetones o anillas amplias, pues
las riendas quedan más altas y pueden desplazarse mejor
lateralmente, que nos ayuda en las primeras sesiones (ver
Foto 8).

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Nuestro primer objetivo de hoy es enseñar al potro las
transiciones de parada-paso, paso-trote, trote-paso, paso-parada
y trote-parada. Estas transiciones las practicaremos en la pista
antes de salir al campo. Puede suceder que al notar el potro el
contacto de las riendas en sus cuartos traseros reaccione saliendo
hacia delante con brusquedad. Si eso sucede dejaremos que el potro
gire a nuestro alrededor como si estuviéramos dando cuerda
sólo que debemos ser muy cuidadosos de que en la rienda
exterior no haya tensión alguna para que pueda girar con
su cara hacia el interior del círculo tal como se puede
observar en las imágenes (ver secuencia
Foto 9).
Secuencia fotos 9._ Dejaremos que el potro
gire a nuestro alrededor como si estuviéramos dando
cuerda sólo que debemos ser muy cuidadosos de que
en la rienda exterior no haya tensión alguna para
que pueda girar con su cara hacia el interior del círculo.
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Tanto para estos ejercicios con
las riendas largas como para cualquier otro debemos concentrarnos
en buscar la manera de enseñar al potro a entender nuestras
señales. Si quiero que el potro inicie el movimiento al
paso para mí es más importante que entienda que
la palabra paso significa empezar a andar, que el hecho de andar
en sí mismo. Es muy fácil hacer que el potro ande,
sólo debo presionarle por detrás. Desde la doma
natural lo que pretendemos es que el potro entienda lo que le
pedimos y lo haga voluntariamente. Para ello debemos esforzarnos
en afianzar una buena base de aprendizaje.

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En este caso utilizaré
varias señales, que variarán por incrementar su
intensidad de forma gradual. La primera será con mi cuerpo,
empezaré a moverme hacia el caballo. (ver
Foto 10) Si no hay respuesta utilizaré la palabra
“paso” y esperaré la respuesta. Si no la hay
le presionaré con las riendas golpeándole con suavidad
en los hijares. Si sigue sin moverse iré aumentando la
presión sobre los hijares con las riendas hasta que se
mueva hacia delante. Lo más importante es que en cuanto
el potro inicie el movimiento la presión desaparezca en
su totalidad. Para que el potro pueda aprender debe recibir un
estímulo positivo ante la acción bien hecha la mejor
recompensa es la desaparición inmediata de la presión.
Iniciado el avance al paso seguimos al potro a donde él
quiera ir, no debe haber ninguna tensión en las riendas,
estas deben caer por gravedad como se muestra en la fotografía
(ver Foto 11).
Una vez que el caballo está andando no le daremos ninguna
señal para que continúe en movimiento, si está
haciendo lo que le pedimos es absurdo seguir pidiendo lo mismo.
Para la parada la secuencia debe
ser la misma. La primera señal será detenernos sin
tensión en las riendas, un segundo después daremos
la señal de voz (yo utilizo woo) y si no para fijaremos
nuestra mano hasta que se tensen las riendas clavándonos
al suelo como si tuviéramos raíces y pediremos un
paso atrás (ver secuencia Fotos 12).
Repetiremos el ejercicio unas
cuantas veces hasta que veremos como el potro empieza a parar
al oír la señal de voz. Es muy importante recordar
que debemos dejar un segundo entre la señal de voz y la
de las riendas, pues a veces no les dejamos el tiempo necesario
para reaccionar. Una vez que el potro pare a la voz lo premiaremos
con caricias.
Conseguida la parada podemos intentar la transición de
paso a trote y a la inversa. Partiendo del paso la primera señal
será ponernos a trotar.
Si no hay respuesta utilizaremos
la señal de voz (trote) y esperaremos un segundo, si no
hay respuesta aplicaremos presión con las riendas en sus
hijares hasta que trote, momento en el que desaparecerá
toda presión (ver Fotos 13 y 14).
Del trote al paso es parecido
a la parada. Dejaremos las riendas más largas de lo normal
y nos pondremos a caminar, daremos la señal de voz (pasoooo)
y si no hay respuesta tras un segundo aplicaremos tensión
en las riendas hasta que se ponga al paso. No debemos dejar que
se pare, pues sino se confundiría con la señal de
parada. Como siempre una vez que obtenemos la respuesta buscada,
que caiga al paso caminaremos tras él sin ninguna tensión
en las riendas.

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Conseguidas las transiciones a
la voz ya podemos empezar a pedir giros al potro. Evolucionaremos
por la pista realizando giros no muy cerrados e iremos aumen-tando
la dificultad progresi-vamente. Cuando el potro realice bien los
giros a ambas manos introduciremos los conos que nos permitirán
ser más precisos (ver Fotos 15 y
16).
Para solicitar los giros abriremos la rienda interior y utilizaremos
la exterior para impulsar al potro hacia el giro como si fuera
nuestra pierna siempre sin que esté tensa para permitirle
girar su cuello hacia el interior del giro. Hay que tener muy
en cuenta que siempre que utilicemos las riendas para poner presión
debemos mover nuestra mano de izquierda a derecha y nunca de arriba
a abajo, pues de esta forma lo que haríamos sería
incrementar el contacto en el filete causando molestias no buscadas
en la boca del potro.
Conseguidos los giros sobre los
conos es un buen momento para añadir dificultades. En esta
ocasión yo he decidido empezar por el puente pues es bastante
impresionante para el potro. (ver secuencia
Fotos 17) Se puede hacer con el puente o con cualquier
otro obstáculo que se os ocurra, lo interesante de los
obstáculos es que nos obliga a tener una técnica
bastante depurada. Como es lógico antes de pedirle que
cruce el puente en riendas largas debemos enseñar al potro
a cruzarlo del ramal. En próximos capítulos os explicaré
como enseñar a los potros a superar diversos obstáculos.
Una vez dominada esta técnica
ya estamos preparados para salir al campo con nuestro potro en
riendas largas.
Juan Araquistain
Telf. 609 43 80 80
Natural Hipic
Servicio de Doma de Potros.
www.naturalhipic.com |