| Antes de iniciar esta segunda
fase del adiestramiento de nuestro potro debemos destetarlo, así
le quitaremos la dependencia que tiene de su madre. El momento
del destete es crucial en la vida del potro, y dependiendo como
se realice puede provocar trastornos en su comportamiento posterior.
Para evitar un estrés excesivo en el potro trataremos de
realizar el destete de la forma mas natural posible. Las yeguas
que viven en libertad destetan a sus potros cuando se aproxima
el final de la siguiente gestación. No todas las yeguas
destetan a sus potros en un mismo momento, pero normalmente lo
hacen aproximadamente al décimo mes de su gestación.
La madre no le dejara mamar a su potro dándole una pequeña
coz cuando lo intente, y así el potro progresivamente dejara
de intentarlo, pasando a alimentarse únicamente de pasto.
Por lo tanto si estamos criando potros en libertad y en grupo
no tenemos ningún problema para el destete y tampoco para
continuar con el adiestramiento de nuestro potro en este momento.
Simplemente lo separaremos de su madre mientras dure la sesión
de trabajo con el potro. En este caso debemos ser conscientes
de que las primeras sesiones las dedicaremos simplemente a acostumbrar
al potro a estar alejado de su madre pasando a ser nosotros de
alguna manera su sustituto. Cuando el potro este completamente
habituado a estar separado de su madre y en nuestra compañía
iniciaremos las sesiones de aprendizaje propiamente dichas. (Ver
foto 1)

Voy a explicar con más detalle la forma en que yo desteto
a los potros que viven en mi casa. Es frecuente tener una yegua
que viva en un cercado con su potro separada de otros caballos.
Si nos encontramos en esta situación, el primer paso para
el destete lo doy en cuanto el potro empieza a quitarle el pienso
a su madre, mas o menos al primer mes de vida. Es muy importante
controlar la alimentación de los potros criados en cautividad.
A diferencia de los potros que viven en el monte que al disponer
solo de pasto su crecimiento y desarrollo no es lineal, pues comen
mejor en primavera y verano que en otoño o invierno, los
potros criados en cautividad los alimentamos con pienso y crecen
de forma regular durante todo el año, y si no controlamos
bien su alimentación corremos un alto riesgo de que aparezcan
diversas enfermedades. Las más comunes son enfermedades
que afectan al correcto desarrollo de los huesos tales como la
epifisitis y la osteocindrosis, de consecuencias muy graves.
Por lo tanto para evitar que el potro se coma el pienso de la
madre aprovecho las horas de la comida para separarlos. Así
evito una alimentación descontrolada y voy acostumbrando
al potro a pasar cortos periodos de tiempo separado de la madre.
El potro puede ver a la madre y permanece bastante tranquilo a
la vez que la madre no se preocupa pues esta pendiente de su comida.
Poco a poco voy aumentando el tiempo de separación. (Ver
foto 2)
Habituado el potro a estos periodos
de separación es un buen momento para empezar a montar
a la madre dejando al potro en su corral. Paulatinamente los ratos
de separación se irán prolongando.
Cuando
llega el momento del destete coloco a la madre y potro separados
por una valla en corrales contiguos, se pueden ver y tocar pero
el potro no puede mamar. El potro no sufre estrés al tener
contacto con su madre. Los primeros días dejo al potro
que se reúna con su madre para que pueda mamar tres veces
al día, luego dos, una, y así progresivamente hasta
que deja de mamar. Desde mi punto de vista es la mejor forma para
que la madre deje de dar leche sin estresarse a la vez que evitamos
posibles problemas que puedan aparecer en las ubres si le quitamos
el potro de un día para otro. Además se ha comprobado
que la madre deja de producir leche mucho antes si esta cerca
e su potro, pues si los separamos totalmente el estrés
que sufre la yegua le dificulta dejar de producir leche. (Ver
fotos 3 y 4)
En ese momento podemos aprovechar para buscarle un compañero
al potro que lo agradecerá, y le ayudara a integrarse luego
en un grupo de potros.
Otro sistema habitual es llevarse al potro lejos, a la montaña
e introducirlo en un grupo de potros. Es una situación
muy estresante para el potro y para la madre. Para el potro se
une la separación de su madre, un cambio brusco de alimentación
y el rechazo que al llegar recibirá del grupo, lo que hará
que lo pase realmente mal.
En
cuanto al adiestramiento, es un momento muy bueno para reforzar
la relación de confianza entre nosotros y el potro, o para
empezarla en el caso de potros con los que no hayamos trabajado
previamente. Es un momento en el que el potro se encuentra perdido
y recibirá de buen grado nuestra presencia como sustitutiva
de la de su madre.
(Ver fotos 5 y 6)
Realizado el destete sin estrés es el momento de continuar
con el adiestramiento del potro. En este momento empezaría
como he dicho la segunda fase que va desde el destete hasta los
dos años y medio tres, cuando empezare a montar al potro.
En los próximos capitulo os explicare lo que suelo hacer
con los potros durante este periodo de su vida.
Juan Araquistain
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